jueves, 2 de diciembre de 2010

2 a.m

sentado en medio, esperando impaciente a que regreses. no he visto ni siquiera tus uñas, no alcancé a darte un último abrazo.
salí de espaldas por un cigarro, dibujando siluetas con el humo. pero sabía que tus ojos estarían denuevo conmigo.
miré mi reloj, habían pasado ya tres horas en que mi único abrigo fue tu recuerdo.
se abrió la puerta, bajaste por una escala de grises, pero al abrazarte sentí como se mezclaba tu boca de amarillo y azúl. algo cansada, respirabas en mis hombros. detuve el tiempo y te dije al oido; tus manos son las que me llenan el alma.

tus arritmias me quitan el sueño
nomedejes.ailoviu.mamá

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