jueves, 13 de mayo de 2010

dependiente del sonido de tus pasos, trato de seguirte pero a veces me dejas atrás. cuando te alejas algo de mi se va contigo, hasta que te detienes y te escondes en tu almohada. recuerdo tu respiración, también a tus manos. abiertas a entender mi frente arrugada. cuento los minutos que me alejan de tu boca. me desespera la espera. otras veces me siento tan lejos de tus manos, que me pierdo en el camino de regreso.
sólo me queda tu olor a mermelada con nueces, y tus palabras que me hacen olvidar. pequeños detalles en mi mente habitan, se despiertan al oir tu voz, deseando volver.
creo que en ocasiones sufro de alzheimer, pero tus delicados gestos son difíciles de olvidar. desde que me levanto y me lavo la cara estas conmigo, hasta que me acuesto y cierro los ojos. esos que te cuidan y que con sus pestañas agradecen al verte otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada